Por qué diseñar y construir con el mismo equipo
Cuando el diseño, la licencia y la obra están en manos distintas, los problemas aparecen en las costuras. El plano no contempla algo que en obra no se puede hacer; el maestro interpreta a su manera un detalle que nadie le explicó; el presupuesto no coincide con lo que realmente había que construir. Y cuando algo sale mal, cada parte señala a la otra.
Trabajar con un solo responsable elimina esa zona gris. Quien diseñó el proyecto es quien lo presupuesta, quien lo tramita y quien está en obra cuando hay que decidir. Las decisiones se toman con el proyecto completo en la cabeza, no con el pedazo que a cada quien le tocó.
Nuestro equipo reúne arquitectura e ingeniería civil, así que el diseño y la viabilidad constructiva se resuelven en la misma mesa. Lo que ves en pantalla es lo que se puede levantar en tu lote.

